El Colegio de Abogados de Quilmes repudió al militante libertario que agredió a una jubilada durante la visita de Santilli
El Colegio de Abogados de Quilmes (CAQ) emitió un comunicado oficial en el que manifestó su “profunda preocupación y repudio” ante los hechos de público conocimiento que involucran a un abogado matriculado en esa institución, señalado como el agresor de una mujer jubilada durante la visita del referente libertario Diego Santilli a Quilmes.
Según registros audiovisuales y testimonios de vecinos, el episodio se produjo en plena actividad partidaria. La Jubilada, se encontraba en una manifestación pacífica cuando fue insultada y agredida físicamente por un hombre que, según medios locales, responde a la estructura libertaria y fue identificado como Juan Carlos Gil, abogado quilmeño y activo militante de La Libertad Avanza.
Mientras Santilli se retiraba de la zona escoltado por militantes libertarios, el agresor cruzó la calle para encarar a la mujer al grito de consignas cargadas de odio político e ideológico. El hecho derivó en una denuncia pública realizada por la intendenta Mayra Mendoza y en una ola de repudios en redes sociales.
Frente a este escenario, el comunicado del Colegio de Abogados toma relevancia institucional: se despega de la conducta del matriculado, asegura que “ese accionar no representa los valores de la abogacía quilmeña” y anuncia que evaluará acciones disciplinarias para garantizar un abordaje con perspectiva de derechos humanos, género y respeto democrático.
Lo sucedido no es un hecho aislado. Se inscribe en un clima político alimentado desde las más altas esferas del poder estatal. El propio presidente Javier MIlei ha convertido el discurso del odio en una herramienta de gobierno, habilitando simbólicamente —y ahora también en los hechos— que militantes y referentes afines sientan legitimada la violencia física contra jubiladas, docentes, periodistas, trabajadores o cualquiera que piense distinto.
El repudio expresado por el Colegio de Abogados de Quilmes se suma así a una cadena de reacciones sociales e institucionales que marcan una alerta: cuando desde el Estado se promueven discursos de humillación y desprecio hacia el adversario político, lo que sigue es la violencia concreta en la calle. Y esta vez, en Quilmes, la víctima fue una mujer mayor.

