Tren Roca quedó varado en Avellaneda y los pasajeros tuvieron que caminar por las vías
Una formación del Tren Roca sufrió una falla eléctrica el viernes 23 de mayo cerca de la estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki (ex Avellaneda), obligando a los pasajeros a descender y caminar por las vías. El hecho, que generó demoras y afectó varios ramales, expone una vez más el impacto de la desfinanciación estatal en el sistema ferroviario.
Este no fue un hecho aislado. En las últimas semanas, el servicio viene registrando múltiples incidentes: el 7 de mayo un tren de cargas descarriló en Remedios de Escalada, y el 20 de mayo de 2024 otra formación sufrió una falla similar en la misma zona. El patrón se repite y tiene una explicación: el ajuste presupuestario que recorta fondos destinados al mantenimiento, repuestos y mejoras en la red ferroviaria.
Según trabajadores del sector, la situación es crítica. “Estamos operando con lo mínimo, los materiales no llegan y hay obras paradas. La seguridad está en juego”, explicó un delegado gremial.
La imagen de los pasajeros caminando por las vías es el símbolo de una política que prioriza el recorte por sobre los derechos. La desinversión en el sistema ferroviario no solo genera demoras: pone en riesgo la vida de miles de personas.
Mientras el gobierno nacional avanza con una política de ajuste, el transporte público se deteriora día a día. La falta de mantenimiento y la parálisis de proyectos de infraestructura son consecuencias directas de un Estado que se retira de su rol de garante de derechos básicos.
