Golpiza en boliche de Misiones: piden que se investigue como intento de homicidio
Rodrigo Ocampos, de 20 años, sigue con secuelas físicas una semana después del salvaje ataque grupal de al menos cinco guardias de seguridad del complejo bailable Holy, ubicado en la Costanera de Posadas, capital de Misiones, en el noreste argentino, frente a Paraguay. Con problemas de visión, dolor de oído y sin poder retomar su trabajo ni estudios, el joven denunciante busca justicia. Su abogado, Federico Esquivel, presentó formalmente el pedido de querellante particular y solicitará al juzgado que la causa sea recaratulada como homicidio en grado de tentativa.
“No queremos que este caso quede en la nada. Vamos a buscar un castigo ejemplar para que este tipo de conductas no se repitan y pongan en riesgo la seguridad de los jóvenes, de nuestros hijos”, afirmó Esquivel en diálogo con este medio.
La madrugada del horror
El violento episodio ocurrió el sábado pasado en el interior y los pasillos del boliche Holy. Ocampos fue reducido entre al menos cuatro guardias, según videos y testimonios que ya fueron acercados al Juzgado a cargo del Dr. Fernando Verón. Uno de los agresores le habría apoyado la rodilla en el pecho mientras el resto continuaba golpeándolo en el suelo, sin que nadie interviniera.
“Yo pedía ayuda, pero nadie hizo nada. Cuando me tiraron al piso por segunda vez, me pegaron entre todos”, recordó Rodrigo. Su ojo derecho permanece nublado por un hematoma interno y tiene dificultades auditivas del mismo lado.
Después de la golpiza, el joven fue esposado y trasladado por la Policía al hospital Favaloro, y luego al Madariaga, donde recibió las primeras curaciones. Permaneció bajo custodia hasta las 13:30, cuando fue retirado por su padre de la comisaría 1ª.
“Fueron como chacales”
La familia Ocampos apunta directamente al personal de seguridad de Holy y denuncia que actuaron con violencia desmedida. El abogado Esquivel fue contundente:
“La diferencia física entre los guardias y la víctima, la superioridad numérica y la saña con la que actuaron nos obliga a preguntarnos si están capacitados para trabajar con jóvenes o si simplemente son musculosos que reaccionan por impulso, como chacales atacando al más débil”.
En ese sentido, el letrado no descarta pedir una pericia toxicológica al personal de seguridad para evaluar si el nivel de agresividad puede tener relación con el consumo de alguna sustancia.
¿Quiénes son los responsables?
Según consta en la denuncia, entre los implicados figuran el jefe de seguridad del boliche, Nicolás Báez, y dos de sus colaboradores: Gabriel Álvarez y Rubén Quintana, cuyos nombres ya fueron aportados a la Justicia.
Esquivel advierte que el objetivo del planteo legal es lograr una calificación penal acorde a la brutalidad del ataque: “Esto no fue una agresión menor. Estamos ante un hecho que podría haber terminado en tragedia. Por eso pedimos que se investigue como intento de homicidio agravado”.
Con información de La Voz de Misiones
