Bélgica empata 1-1 con Egipto en un debut que ilusiona a los faraones y preocupa a los Diablos Rojos
SEATTLE – El Seattle Stadium fue testigo de un partido que dejó dos caras muy distintas. Bélgica, una de las potencias europeas y favorita en el Grupo G, no pudo pasar del empate 1 a 1 ante una Egipto que fue superior durante gran parte del encuentro. Los Diablos Rojos, dirigidos por Rudi García, necesitaron de un gol en contra para rescatar un punto que, por cómo se dio el partido, supo a más de lo que merecieron. Del otro lado, los faraones, capitaneados por un Mohamed Salah que cumplió 34 años en el día del partido, demostraron que pueden dar pelea en el grupo y estuvieron muy cerca de conseguir su primera victoria en la historia de los Mundiales.
El partido, correspondiente a la primera fecha del Grupo G, tuvo un desarrollo intenso y vibrante. Egipto se adelantó en el marcador antes de los 20 minutos y mantuvo la ventaja hasta bien entrado el complemento. Bélgica, que contó con la posesión de la pelota pero careció de profundidad, encontró el empate gracias al ingreso de Romelu Lukaku, que con su sola presencia forzó un gol en contra. El resultado deja a ambas selecciones con un punto en un grupo que también integran Irán y Nueva Zelanda, que aún deben disputar su partido.
El gol de Ashour y el dominio africano en el primer tiempo
Egipto saltó a la cancha con una propuesta valiente, presionando arriba y jugando al contraataque. La estrategia dio frutos a los 19 minutos, cuando Mohamed Salah se sacó al defensor belga de encima y puso un pase magistral que dejó solo a Emam Ashour en la puerta del área. El volante controló y, sin dejar dudar, sacó un derechazo violento que se clavó en el ángulo inferior derecho de Thibaut Courtois. Era el 1 a 0 y el primer gol de Ashour con la camiseta de su selección en su partido número 30.
El gol fue un baldazo de agua fría para Bélgica, que en los primeros minutos había tenido la más clara con un remate de Kevin De Bruyne que se fue desviado por centímetros. Los Diablos Rojos, que dominaron la posesión durante todo el primer tiempo, se encontraron con un muro defensivo egipcio que no les permitió generar peligro real. De hecho, en todo el primer tiempo, Bélgica no registró un solo remate al arco. Egipto, en cambio, fue una amenaza constante y pudo haber ampliado la ventaja antes del descanso si no hubiera sido por la falta de puntería de sus delanteros. El 1 a 0 se mantuvo inamovible y los faraones se fueron al descanso con la moral por las nubes.
Lukaku, el salvador que entró desde el banco y forzó el gol en contra
En el complemento, el guion no cambió de entrada. Bélgica siguió teniendo la pelota, pero sin ideas claras para romper el cerrojo egipcio. De Bruyne, el cerebro del equipo, lo intentó con un tiro libre que se estrelló en el palo en el minuto 53, pero la desesperación comenzaba a apoderarse de los belgas.
El partido cambió por completo a los 65 minutos, cuando el entrenador Rudi García decidió meter a Romelu Lukaku. El delantero del Napoli, que llegó al Mundial con una sobrecarga y arrastraba molestias físicas, no había sido titular y su ingreso generó una gran ovación entre los pocos aficionados belgas presentes en Seattle. La apuesta fue un éxito rotundo.
Apenas 23 segundos después de su ingreso, Lukaku ya estaba generando peligro. Thomas Meunier envió un centro desde la derecha y el delantero se lanzó al área para empujarla. Su presencia fue suficiente para que el defensor egipcio Mohamed Hany, en su intento por despejar, metiera la pelota en su propia portería. Era el 1 a 1 y el gol en contra que salvó a Bélgica de un debut con derrota.
Sufrimiento final y la historia que se le niega a Egipto
Con el empate, el partido se volvió un ida y vuelta. Bélgica, revitalizada, fue en busca del segundo, pero se topó con un arquero egipcio inspirado. Por su parte, Egipto también tuvo sus chances y pudo haber vuelto a ponerse en ventaja si no hubiera sido por una atajada de Courtois y la falta de eficacia de sus delanteros.
Mohamed Salah, que en su día de cumpleaños jugó un partido excelente, dio una asistencia y fue una pesadilla para la defensa belga. Sin embargo, no pudo redondear la jornada con la primera victoria de Egipto en la historia de los Mundiales. Los faraones, que participan en su cuarta Copa del Mundo, siguen sin sumar un triunfo en este certamen.
Lo que viene para ambos en el Grupo G
Con el empate, Bélgica y Egipto suman su primer punto. Irán y Nueva Zelanda, los otros dos integrantes del grupo, aún deben disputar su partido. La zona quedó muy pareja y todos tienen chances de clasificación.
Bélgica enfrentará a Irán el próximo sábado 21 de junio en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Los Diablos Rojos están obligados a ganar para no quedar relegados en la pelea por los octavos de final.
Egipto se medirá ante Nueva Zelanda el domingo 22 de junio en el BC Place de Vancouver. Los faraones buscarán su primera victoria histórica en los Mundiales y confirmar que el buen debut no fue casualidad.
Ficha del partido
Resultado: Bélgica 1 – Egipto 1
Goles: Emam Ashour (19′) para Egipto; Mohamed Hany (66′, en contra) para Bélgica
Amonestados: Marwan Attia (Egipto) a los 13 minutos; Timothy Castagne (Bélgica) a los 14 minutos
Expulsados: No hubo
Árbitro: Sin confirmar
Estadio: Seattle Stadium, Seattle, Estados Unidos
Asistencia: 66.775 espectadores
