“Un solo voto y el RIGI no salía”: la dura acusación de Agustina Propato contra la estrategia del peronismo bonaerense
El error táctico del peronismo bonaerense que le regaló una victoria histórica a Milei en Diputados
En una dura crítica, la diputada Agustina Propato advirtió que la aprobación del “Súper RIGI” por apenas un voto de diferencia expone la falta de estrategia del desdoblamiento electoral y reabre una feroz interna por la identidad partidaria.
La política se mide por sus resultados estratégicos y, a veces, un solo voto puede cambiar el destino de un país por las próximas tres décadas. Eso es lo que quedó en evidencia tras la última sesión de la Cámara de Diputados de la Nación, donde el oficialismo logró aprobar el “Súper RIGI” (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) alcanzando la mayoría justa: 130 votos. Un final agónico que expone las severas consecuencias de lo que hoy se lee como un “error trágico” de cálculo del progresismo bonaerense.
Quien salió a cruzar con dureza esta estrategia fue la diputada nacional Agustina Propato. En declaraciones periodísticas, la legisladora abrió una profunda herida en el peronismo al apuntar directamente contra la decisión de desdoblar las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires (fijadas para el 14 de septiembre), separándolas de los comicios nacionales del 26 de octubre. Una jugada que, según los armadores bonaerenses, buscaba “plebiscitar la gestión provincial”, pero que terminó provocando un efecto bumerán.
“El Súper RIGI es hijo del desdoblamiento”, sentenció la diputada bonaerense, sumándose a las voces más críticas del movimiento. “Un solo voto menos y no lo sacaban”.
Una “cucarda táctica” que costó un diputado clave
Para Propato, el festejo bonaerense del 14 de septiembre por un triunfo intermedio fue un espejismo. El argumento central de su reproche radica en que la verdadera contención al programa económico de Javier Milei no se define en las legislaturas provinciales, sino en el Congreso de la Nación.
Al no traccionar de manera unificada la elección bonaerense con la nacional de octubre —donde el peronismo cayó por 10 puntos a nivel país—, la sangría de votos en el principal distrito electoral se tradujo en una pérdida neta de bancas nacionales. Incluso bajo las miradas más benévolas, esa fragmentación le costó al bloque el equivalente a un diputado nacional. Un escaño estratégico que, de haber estado en el recinto, habría dejado al oficialismo sin el número para aprobar la ley.
“Estuvieron a un voto de perder la posibilidad de sacar una ley que condena e hipoteca el futuro de la Argentina por 30 años”, advirtió Propato. Para la legisladora, la sanción del régimen fue “un pelotazo en contra del país: Milei pateó al arco y metió la pelota” gracias a las fisuras del propio bloque, donde además se registraron disidencias internas al momento de votar.
¿Falta de doctrina o capricho? La discusión por el “ser” peronista
Más allá del golpe legislativo, el impacto político dinamitó la discusión identitaria de la oposición. Para Propato, la crítica ya no es solo metodológica, sino ideológica. Se cuestiona fuertemente a quienes “piensan que esto es una interna” menor, cuando en realidad se trata de la pérdida de la esencia del movimiento.
El eje del reclamo apunta a que el peronismo, históricamente, se caracterizó por su pensamiento estratégico y su capacidad para interpretar el contexto regional y global. La decisión de priorizar proyectos locales por sobre el armado nacional fue catalogada por la diputada directamente como un “capricho”.
El debate por las credenciales: Propato exigió que las decisiones partidarias se correspondan con el “ser y parecer” doctrinario, recordando que existen órganos institucionales con sistemas de sanciones para quienes voten reformas laborales rigurosas o faciliten leyes estructurales al oficialismo.
La condición testimonial: Tras la derrota de octubre, el peronismo en Diputados quedó reducido a una condición casi testimonial, perdiendo capacidad de veto real y quedando a merced de las micro-negociaciones del Gobierno con bloques aliados.
La conclusión que resuena tras las advertencias de la diputada busca marcar la cancha de cara al futuro de la conducción partidaria: “Nadie puede jactarse de ser peronista si no puede acreditar que decide con pensamiento estratégico. Eso es imperdonable y no es peronismo”.
