Scioli celebró un crucero que vende Malvinas como “Falkland Islands” y agradeció a Milei: la postal que expone la contradicción del Gobierno
El secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, participó el martes 20 de octubre en la Base Naval de Mar del Plata de la recepción del Seaventure, un crucero de expedición polar operado por la compañía de capitales chinos 66° Expeditions. Scioli posó con el sombrero del capitán, celebró la llegada del buque y confirmó un nuevo arribo para el 28 de marzo de 2027. Hasta ahí, la foto oficial de un logro turístico. El problema es lo que la embarcación promociona puertas adentro: viajes a las Islas Malvinas bajo la denominación pirata “Falkland”, con toponimia colonial y sin mención al nombre argentino.
La promoción que Scioli avaló con su presencia
La operadora 66° Expeditions anuncia en sus redes sociales y en su sitio web una travesía para marzo de 2027 que “podrá extenderse hasta las Georgias del Sur y las Falkland”, e incluye el hashtag #FalklandIslands. En el itinerario, Puerto Argentino aparece exclusivamente como “Stanley” y la isla Remolinos como “West Point”. La empresa incluso destaca que “Stanley conserva un carácter marcadamente británico”. No se trata de un detalle menor ni de una traducción: es la imposición del nombre que el Reino Unido utiliza para desconocer la soberanía argentina, en el material promocional de un crucero que el propio Scioli fue a celebrar a una instalación militar.
El agradecimiento a Milei y la contradicción oficial
Tras subirse al buque, Scioli agradeció “al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Presidente @JMilei por haber facilitado esto”. El gesto adquiere otra dimensión cuando se contrasta con el discurso que el Gobierno nacional sostiene en público: La Libertad Avanza prometió inhabilitar para operar en territorio argentino a las empresas vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion y amenazó con sanciones a firmas que desarrollen actividades en Malvinas, desde la pesca hasta el turismo de cruceros. Mientras la Cancillería argentina impulsa presentaciones ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar por la exploración hidrocarburífera unilateral, el secretario de Turismo del mismo Gobierno se fotografía en un crucero que comercia las islas con el nombre que impone Londres.

El antecedente judicial que el Ejecutivo ignoró
La Justicia ya se pronunció sobre este tipo de prácticas. La Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires —con la firma de los jueces Lisandro Fastman, Nieves Macchiavelli y Laura Perugini— confirmó una sanción contra la agencia Cruiseline por publicitar al archipiélago como territorio extranjero, al considerar que esa práctica “altera la percepción del destino, oculta la legislación aplicable y vulnera la soberanía argentina”. Esa doctrina judicial existe, está vigente y fue dictada antes de que Scioli subiera al Seaventure. El funcionario no puede alegar desconocimiento: lo que hizo fue dar aval oficial, en una base naval, a una empresa que incurre en las mismas faltas que la Justicia ya condenó.
La postal que queda
No es la primera vez que Scioli queda asociado a la promoción turística de Malvinas con nomenclatura británica. En abril de 2024, como embajador en Brasil, fue testigo del stand que el gobierno británico instaló en la feria de turismo de San Pablo bajo el nombre y la bandera de “Falkland Islands”, sin que se registrara entonces un repudio oficial de su parte. Esta vez, la escena es más elocuente: el secretario de Turismo de un Gobierno que dice defender la soberanía posó sonriente en un crucero que vende las islas como “Falkland” y agradeció al Presidente por haberlo hecho posible. La contradicción no es un error de comunicación: es una política en acto. Y la pregunta que queda flotando es incómoda: ¿qué parte del reclamo soberano argentino se está negociando, o simplemente ignorando, en nombre del turismo?
