Educación en crisis con màs de 10 mil docentes marchando en Catamarca
Cerca de 10 mil personas, encabezadas por el colectivo Docentes Autoconvocados, tomaron las calles para exigir condiciones laborales justas, denunciar el ajuste y responsabilizar directamente al gobernador Raúl Jalil y a la ministra de Trabajo Verónica Soria por la crítica situación educativa que atraviesa la provincia.
Desde la Plaza de la Estación hasta la Catedral, una marea de docentes sin cargo, trabajadores estatales, personal de salud, jubilados, estudiantes y familias marchó unida. El reclamo no es nuevo, pero la dimensión de esta movilización marca un punto de quiebre en el vínculo entre el gobierno provincial y el sector educativo.
“Estamos en la calle porque no nos queda otra. Nos quitaron el trabajo, el sueldo no alcanza, y encima reparten aumentos a los legisladores mientras a nosotros nos deben horas trabajadas”, dijo una docente durante la ronda de oradores frente a la Catedral.
El reclamo: salarios, cargos y transparencia
En el documento leído públicamente, los docentes apuntaron con nombre y apellido:
“Hacemos responsables al gobernador Raúl Jalil y a la ministra Verónica Soria por la desidia con la que se manejan frente al colapso del sistema educativo”, sentenciaron.
Entre las demandas más urgentes figuran:
- Pago inmediato de horas adeudadas.
- Asignación de cargos a docentes sin trabajo residentes en la provincia.
- Límite de un cargo por docente en asambleas para repartir oportunidades.
- Asambleas semanales abiertas y públicas.
- Adjudicación transparente de cargos no docentes.
- Evaluación realista al abrir nuevas carreras en los IES, para evitar egresados sin salida laboral.
El mensaje fue claro: “Sin docentes, no hay educación. Y sin educación, no hay futuro.”
Ajuste nacional, crisis provincial
El enojo no se limitó al gobierno provincial. También hubo fuertes críticas al ajuste del presidente Javier Milei, especialmente luego del aumento salarial a legisladores que contrastó brutalmente con los sueldos congelados del sector educativo.
La protesta dejó al desnudo una crisis estructural: falta de cargos, sueldos por debajo de la línea de pobreza, asambleas suspendidas y una política educativa que —según denuncian los autoconvocados— deja afuera a miles de profesionales formados.
Una provincia que se planta
Lo que ocurrió en Catamarca no es un episodio aislado, sino parte de una creciente ola de resistencia. Con casi 10 mil voces unidas, esta marcha dejó un mensaje contundente: los docentes no están dispuestos a seguir siendo invisibles.
Vía Catamarca Actual
