El “me gusta” de Antonela que valió más que los votos del Senado
La esposa de Lionel Messi reaccionó a una publicación contra la Ley de Tierras. Su gesto silencioso desnudó la soledad del oficialismo y dejó en evidencia que los senadores que iban a votar la entrega de la tierra estaban de espaldas al pueblo. La ley no entró en debate.
Mientras los senadores del oficialismo hacían sus últimas llamadas para conseguir los votos que les faltaban, una bomba silenciosa estalló en las redes. Antonela Roccuzzo, la mujer de Lionel Messi, le dio “me gusta” a un video del periodista Diego Leuco que criticaba con dureza el proyecto de Ley de Extranjerización de Tierras. No hizo falta que escribiera nada. Su corazón en la publicacion fue el más elocuente de los discursos. Y fue, sobre todo, una interpelación directa a esos legisladores que estaban dispuestos a vender la tierra argentina.
El gesto es simbólico pero también político. Mientras los senadores dialoguistas negociaban su voto por “chirolas”, como denunció Sergio Berni, la persona más querida de la Argentina les marcaba la cancha desde su cuenta de Instagram. Antonela no es una dirigente política, no milita en ningún partido, no tiene un cargo. Pero su “me gusta” vale más que todos los votos que el oficialismo había comprado en las sombras. Porque representa a millones de argentinos que sienten que la tierra no se vende, pero que no tienen la voz ni la influencia para hacerse escuchar.
El gobierno se enfrentó a un problema que no puede resolver con la motosierra ni con los trolls: a la familia Messi no se la puede atacar. No se le puede contestar con agresiones, no se la puede acusar de “zurda” ni de “vendida”. La rosarina, que podría estar disfrutando de su vida en cualquier paraíso del mundo, eligió alzar la voz en defensa del territorio argentino. Y con ese simple gesto, dejó en evidencia la soledad del oficialismo.
Los senadores que iban a votar la ley se quedaron sin relato. Porque no es lo mismo votar una ley impopular en la oscuridad de un recinto vacío que hacerlo con la mirada de la familia Messi encima. El “me gusta” de Antonela no solo fue un gesto de rechazo: fue un recordatorio de que la soberanía no se negocia en un despacho ni se rifa por unos cuantos pesos. Es un sentimiento que une a todos los argentinos, desde el más humilde hasta el más famoso.
Este jueves, la ley no entró en debate en el Senado. El oficialismo dirá que fue por falta de quórum o por maniobras políticas. La realidad es que, una vez más, chocaron contra la voluntad de un pueblo que no está dispuesto a vender su tierra. El 77% del país ya lo había dicho en las encuestas. Los jugadores de la Selección ya lo habían dicho en las redes. Solo faltaba la voz de la reina. Y llegó. Con un “me gusta” que valió más que todos los votos comprados en las sombras. La tierra argentina no se vende. Antonela lo sabe. Los senadores, ahora, también.

