“Liberar a Cristina para liberar la patria”: Lucía Cámpora contra la mafia judicial, la entrega y el remate del país
La diputada nacional y secretaria general de La Cámpora encabezó la ofensiva contra la Corte Suprema, vinculó a Mauricio Macri con el endeudamiento de 57 mil millones de dólares y la persecución judicial contra Cristina Kirchner, y advirtió que 13 millones de hectáreas argentinas ya están en manos extranjeras. “Lo que se discute con este Gobierno es patria sí, colonialismo no”, sintetizó.
La diputada nacional Lucía Cámpora, secretaria general de La Cámpora, se convirtió en las últimas semanas en una de las voces más firmes del kirchnerismo duro. En entrevistas radiales, movilizaciones callejeras y posteos en redes sociales, la legisladora construyó un discurso que articula tres ejes: la denuncia de una mafia judicial que proscribe a Cristina Kirchner, la responsabilidad de Mauricio Macri en el endeudamiento externo y el saqueo de los recursos naturales como parte de un proyecto de entrega de la soberanía.
Contra la Corte Suprema: “La escribanía de Milei”
El punto más alto de su ofensiva fue la movilización frente a la sede de los Tribunales, el martes 6 de octubre. Allí, Cámpora apuntó directamente contra los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, a quienes acusó de haberle puesto “el cartel de venta a nuestra Argentina”. “Creen que están por encima de los excombatientes de Malvinas y de todo un pueblo que hace solo dos meses salió a la calle a defender la Ley de Tierras, y ellos, con su sola firma, lo quisieron voltear”, disparó.
La diputada fue más lejos y definió a la Corte como “la escribanía que necesita Javier Milei para seguir saqueando el país”. En esa misma jornada, La Cámpora difundió un comunicado en sus redes sociales que sintetizó la posición del espacio: “Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti habilitaron el saqueo de la Patria. Mientras Milei remata el país, ellos miran para otro lado y le firman todo”.
La acusación no es nueva. En junio, cuando convocó a un banderazo por Cristina Kirchner en Parque Lezama, Cámpora ya había calificado a los tres jueces como “tres delincuentes que encabezan una mafia judicial”. “Son unos mafiosos. Con la farsa de la causa de los cuadernos, que al final eran fotocopias, es con lo que van a querer intentar que Cristina siga presa”, afirmó en aquella oportunidad.
Macri, el FMI y la deuda que hipoteca el futuro
En la entrevista radial del 13 de octubre en Somos Radio AM 530, Cámpora vinculó directamente a Mauricio Macri con la situación judicial de Cristina Kirchner y con el endeudamiento externo. “El de ojitos celestes nos dejó con una deuda de 57 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional y con la mafia judicial en pleno funcionamiento”, afirmó. Y agregó: “La persecución a Cristina la coordina, conduce y empieza a armar Mauricio Macri”.
La legisladora enmarcó la deuda en un contexto más amplio de subordinación. En julio, durante la movilización contra la visita de Kristalina Georgieva, había sido categórica: “En este país el Fondo Monetario Internacional significó siempre miseria planificada”. “Han generado un endeudamiento de 57 mil millones de dólares, consecuencia del préstamo político que tomó Mauricio Macri y que después profundizó Javier Milei”, sostuvo. Y remarcó que “los argentinos no vimos un solo dólar en obras, escuelas u hospitales, pero con la soga de la deuda al cuello, condicionan al país imponiendo flexibilización laboral, suba de tarifas, reforma jubilatoria y remate de los bienes naturales”.
La Ley de Tierras: el remate de la patria
Uno de los ejes más duros de su discurso es la extranjerización de la tierra. En julio, cuando el Senado trataba el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, Cámpora denunció: “Lo que quieren habilitar es que se pueda vender nuestro país, pero los argentinos no vamos a ser extranjeros en nuestra tierra”.
Su argumento se apoya en datos concretos. “¿Saben cuántas hectáreas de nuestro país están en manos de extranjeros? El equivalente a la superficie de Inglaterra. 13 millones de hectáreas de nuestro país son propiedad de extranjeros”, afirmó. Y precisó: “Solo entre los estadounidenses, tienen 2,7 millones de hectáreas de toda la Argentina, lo cual equivale a la provincia de Tucumán”.
La diputada también recordó que la Ley de Tierras impulsada durante el gobierno de Cristina Kirchner establecía un tope del 15% para la propiedad extranjera y un 30% adicional por nacionalidad. “La Ley de Tierras, que es una ley del gobierno de Cristina, lo que hace es ponerle un tope a la cantidad de tierras rurales que pueden estar en manos de extranjeros”, explicó. Y advirtió que el proyecto oficialista “con ese nombre no dice nada de esto, pero es concretamente el saqueo de la Argentina”.
Tras el fallo de la Corte que habilitó la venta sin límites, Cámpora fue lapidaria: “Tres tipos que no votó nadie tienen presa a Cristina y derogan la Ley de Tierras”. “No se puede creer el fallo. Estos señores de la Corte se creen dueños de la Argentina”, agregó.
El proyecto de entrega y el rol de Milei, Bullrich y Macri
En la misma entrevista del 13 de octubre, Cámpora afirmó que Javier Milei, Patricia Bullrich y Mauricio Macri “son parte de un proyecto de entrega”. “Todas las medidas que tomaron a lo largo de sus trayectorias estuvieron vinculadas con la entrega, la renuncia a la soberanía y la venta de la patria”, señaló.
La diputada enumeró las iniciativas que, a su juicio, conforman “un paquete completo de entrega de la soberanía argentina”: la derogación de la Ley de Tierras, la venta de ciudadanía argentina mediante pago y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. “Lo que finalmente se discute con este Gobierno es patria sí, colonialismo no”, sintetizó.
La proscripción de Cristina: “Una cosa es que el pueblo te deje afuera y otra es la mafia judicial”
El eje que atraviesa todo su discurso es la situación judicial de Cristina Kirchner. Cámpora marcó una distinción central: “Una cosa es que el propio pueblo te deje afuera porque no te vota. Claro, el tipo no se la banca y a Cristina la quiere dejar afuera a través de la proscripción”.
Para la diputada, la proscripción y la prisión de la expresidenta “forman parte de un proceso más amplio de persecución política”. Y trazó una secuencia: “Primero existió la violencia mediática y simbólica para la estigmatización, después la persecución judicial, después la proscripción y la prisión, pero como no les alcanza ni con eso ahora le restringen las visitas”.
La consigna que resume su postura es una sola: “Hay que liberar a Cristina para liberar la patria”.
El endeudamiento de las familias: “20 millones de argentinos en la trampa”
En paralelo a la ofensiva judicial, Cámpora puso el foco en la crisis financiera que asfixia a los hogares. Denunció que alrededor de 20 millones de argentinos están endeudados y advirtió que ya no se trata de créditos para consumo, sino de “deudas de supervivencia, deudas tomadas para comer, para pagar el supermercado”.
Desde el bloque opositor impulsan una sesión especial para tratar medidas de alivio financiero, que el oficialismo bloquea en comisión. La diputada respaldó esa iniciativa junto con la prórroga de la emergencia en discapacidad y el rechazo al DNU 70/2023.
La calle como escenario
La estrategia de Cámpora no se limita al discurso. La Cámpora mantiene vigente la convocatoria a la marcha del jueves 15 de octubre frente al Congreso, bajo la consigna “Nuestras tierras son argentinas. No al DNU 70/23”. La movilización coincidirá con la sesión especial impulsada por la oposición para derogar el decreto presidencial que, entre otros puntos, derogaba la Ley de Tierras.
La organización que lidera Máximo Kirchner convoca a los militantes a concentrarse en el Congreso para exigir el rechazo al DNU. La consigna es contundente: “No nos van a quitar lo nuestro. El 15 de octubre, salimos a decir no al DNU 70/23”.
La interna y el 2027
El discurso de Cámpora no es solo una crítica al gobierno de Milei. También es una toma de posición en la interna del peronismo. La diputada, junto a Mayra Mendoza, Oscar Parrilli y Sergio Berni, viene repitiendo su intención de que Cristina Kirchner sea la candidata del peronismo en 2027. Y condiciona cualquier armado electoral a la liberación de la expresidenta.
“Para pensar en una campaña electoral, primero hay que pensar en liberar a Cristina Kirchner”, dijo en la entrevista radial. Y sentenció: “No estoy dispuesta a un plan B”.
Con esa definición, Cámpora cierra filas con el cristinismo duro y marca la cancha en un peronismo que, una vez más, discute su futuro mientras el gobierno avanza sobre la tierra, los recursos y los derechos. La consigna que eligió para sintetizar su posición lo dice todo: “Hay que liberar a Cristina para liberar la patria”.
