Politica

17 de octubre: la lealtad de volver a poner a Cristina en el centro

En el Día de la Lealtad, el campo nacional y popular se expresó en actos y comunicados separados, pero con un denominador común: la centralidad de Cristina Fernández de Kirchner y la exigencia de que se restituyan sus derechos políticos. La jornada dejó definiciones fuertes de dirigentes que salieron a marcar la cancha de cara a 2027.


El 17 de octubre de 2026 no tuvo un acto unificado. Tuvo algo quizás más elocuente: una multiplicidad de voces que, desde distintos espacios del peronismo, dijeron lo mismo con matices. La lealtad, este año, tuvo nombre propio y un domicilio concreto: San José 1111, en el barrio porteño de Recoleta, donde Cristina Fernández de Kirchner cumple prisión domiciliaria.

Desde el balcón de esa casa, la expresidenta se sumó a los cánticos de la militancia que se acercó durante toda la jornada. Visiblemente emocionada, lanzó una frase que resumió el espíritu de la fecha: “A pesar de las bombas, de los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos. ¡No nos han vencido!”.

La lealtad como definición política

Entre los dirigentes que se acercaron a la casa de Cristina estuvo la diputada nacional Agustina Propato, referente del peronismo bonaerense y una de las voces más firmes en la defensa de la soberanía y de los derechos políticos de la expresidenta. Su presencia en San José 1111 no fue protocolar: fue un gesto político que se inscribe en la misma línea que viene sosteniendo en el Congreso y en cada espacio donde le toca hablar.

Propato viene planteando desde hace meses que la situación judicial de Cristina es una proscripción y que la tarea del peronismo es restituirle sus derechos. Su visita a la casa de la expresidenta, en el día más emblemático del calendario peronista, se lee como una ratificación de ese compromiso.

La definición que marcó la jornada

Quien también fue claro, aunque no haya estado en San José 1111, fue Sergio Berni. El senador bonaerense viene sosteniendo desde hace semanas una posición sin ambigüedades sobre el futuro del espacio: “Tenemos una candidata que es Cristina Fernández de Kirchner y en el peronismo estamos trabajando para lograr los mecanismos de la restitución de los derechos políticos de Cristina”.

La frase, pronunciada días antes del 17 de octubre, sintetiza la postura del cristinismo duro: no hay especulación posible, no hay candidato alternativo que se pueda pensar por fuera de Cristina. Y la tarea inmediata no es armar una campaña, sino liberar a la dirigente proscripta. Berni lo viene repitiendo en cada entrevista: las conducciones no se compran ni se negocian, se ejercen.

Un acto, múltiples mensajes

El resto de la jornada dejó un mapa de posiciones que vale la pena ordenar:

El Partido Justicialista nacional difundió un comunicado que trazó un paralelismo directo entre la detención de Perón en 1945 y la situación de Cristina: “Ayer por Perón, hoy por Cristina. Volvamos a dar vuelta la historia”. Y fue categórico: “No se trata de justicia: se trata de proscripción”.

Axel Kicillof encabezó un acto en La Matanza y definió a Cristina como “injustamente presa por defender nuestras banderas”. Se ofreció a “poner el cuerpo” para 2027 y llamó a “reorganizar el movimiento”.

Máximo Kirchner, desde Chaco, fue más duro: dijo que su madre está “secuestrada” por el poder económico concentrado y apuntó contra quienes “prometen batalla y después al primer chasquibún salen corriendo”.

La Cámpora fue explícita en su objetivo: “Nos emociona ver a Cristina sonriente en el balcón, pero militamos para ponerla en el balcón de la Rosada”. Y aclaró que San José 1111 “no es un mero lugar de peregrinación”, sino un punto de partida.

Sergio Massa, en tanto, eligió un mensaje breve: “La unidad es el camino a la victoria”, acompañado de un fragmento del discurso de Perón de 1945.

La CGT hizo su acto en Azopardo 802, con la presencia de Sergio Berni, Jorge Ferraresi y Julio Alak, entre otros, y pidió unidad y mayor protagonismo sindical.

La lealtad que se ejerce

El 17 de octubre de 2026 dejó una postal clara: un peronismo que, más allá de sus fracturas y de sus internas, sigue reconociendo en Cristina Kirchner a su principal referencia. Y que, en el día en que se conmemora la lealtad, eligió exigir su libertad antes que especular con candidaturas.

La presencia de dirigentes como Agustina Propato en San José 1111 y las definiciones de Sergio Berni sobre la candidatura y la restitución de derechos políticos marcan una dirección. La lealtad, este año, no se declamó: se ejerció. Y se ejerció, sobre todo, yendo a ver a la compañera que está presa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *