GeneralGeneralesSociedadUltimas

Zivals: la derecha que dice defender la propiedad privada y expropia un comercio de 55 años

Una de las formas más efectivas que tiene la derecha argentina para hacer campaña es repetir hasta el hartazgo que la izquierda, el comunismo y el peronismo están en contra de la propiedad privada y que son expropiadores natos. El caso de Zivals, la histórica librería y disquería de Callao y Corrientes, desnuda esa mentira: quien quiere expropiar es un gobierno de derecha, y el expropiado es un comercio privado y familiar con más de medio siglo de historia.

Zivals no es una empresa estatal, ni una cooperativa, ni una organización social. Es un comercio privado que desde marzo de 1971 ocupa la esquina de Callao y Corrientes. Fue una de las primeras tiendas del país en combinar música y libros bajo un mismo techo, resistió la caída de cadenas históricas como Musimundo y Tower Records y se consolidó como una de las últimas grandes tiendas físicas donde la música conserva un lugar protagónico. Su mural dedicado a Charly García, realizado por Martín Ron, fue declarado por la Legislatura porteña junto al local como expresión de “resistencia cultural, transmisión generacional y compromiso con la circulación de bienes simbólicos”.

Ahora, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Jorge Macri, quiere expropiarla. No porque la obra pública lo requiera, sino porque el proyecto de la Línea F del subte eligió hacerse sobre Zivals teniendo alternativas más económicas, más funcionales y sin costos culturales.

La solución que existe y nadie responde

Lo que Zivals pide es simple: correr 20 metros el acceso proyectado a la estación. Eso permitiría preservar el local sin expropiar a nadie, sin modificar el trazado de la línea y sin alterar el proyecto general. Las alternativas fueron presentadas al Ministerio de Movilidad e Infraestructura. Hasta el momento, no recibieron respuesta.

“La solución es sencilla: correr 20 metros el acceso proyectado a la estación, lo que permitiría preservar el local sin expropiar a nadie y sin modificar el trazado de la línea ni alterar el proyecto general. Las alternativas existen y garantizan la obra pública y, al mismo tiempo, preservan un espacio cultural con 55 años de historia”, explica Fernando Laviz. Y agrega la frase que desarma todo: “No estamos frente a una obra pública que necesita a Zivals para poder hacerse. Estamos frente a una obra pública que eligió hacerse sobre Zivals”.

Zivals no está en contra del subte. Solo pide ser escuchado.

La contradicción de la derecha

El mismo espacio político que llenó la boca hablando de la inviolabilidad de la propiedad privada es el que ahora avanza sobre un local que la propia Legislatura porteña declaró, por unanimidad, Sitio de Interés Cultural de la Ciudad. El 20 de octubre, Zivals recibe la placa que ese cuerpo votó. El mismo cuerpo legislativo que reconoció su valor cultural es el que avala, con su silencio, el proyecto que lo expropia. Y el mismo gobierno que dice defender a los privados es el que elige hacer la obra sobre Zivals teniendo la posibilidad de correr el acceso 20 metros y no tocar a nadie.

No es un caso aislado: es la lógica de la derecha argentina. La propiedad privada se defiende cuando el dueño es un fondo de inversión, una corporación o un amigo del poder. Cuando el dueño es una familia que construyó cultura durante medio siglo, la propiedad se expropia y se llama “obra pública”. La diferencia entre escuchar y avasallar es la diferencia entre una derecha que defiende la propiedad de todos y una que defiende solo la de los suyos.

“Inaugurar algo en este contexto también es un acto de resistencia”

Lejos de replegarse, Zivals decidió ampliar su actividad cultural. Abre un nuevo sector destinado a muestras, presentaciones de libros y discos, intervenciones musicales en vivo y actividades especiales. Desde el martes 20 de octubre habrá cuatro días de programación con música, libros, arte y fotografía.

Participan el fotógrafo Uberto Sagramoso —autor de la emblemática tapa de Clics Modernos de Charly García— con una muestra de fotografías, el escritor y dibujante Rep junto a Nico Cotta presentando Charly Absoluto, Hilda Lizarazu y Lito Vitale con versiones de Hilda canta Charly, y otras intervenciones musicales con Lidia Borda, Daniel Godfrid, la cantautora Gambo y el dúo sanjuanino Lipp Suchen. Para la semana del cumpleaños de Charly García habrá intervenciones artísticas especiales.

“Inaugurar algo en este contexto también es un acto de resistencia”, dicen desde la familia Zivals.

El punto de fondo

La derecha argentina construyó un relato según el cual la izquierda y el peronismo son los enemigos de la propiedad privada. Ese relato le sirvió para ganar elecciones, para justificar ajustes y para criminalizar la protesta social. Pero cuando se mira la realidad concreta, el relato se cae: quien expropia un comercio privado de 55 años es un gobierno de derecha, y quien tiene la solución a mano y no la aplica es el mismo gobierno.

Zivals es la prueba de que la defensa de la propiedad privada no es un principio de la derecha: es un discurso selectivo. Se defiende la propiedad del que financia campañas. Se expropia la del que construyó cultura durante medio siglo.

Firmá la petición. Y que la placa del 20 de octubre sirva para algo más que para una foto: que sirva para que la Ciudad escuche lo que Zivals viene pidiendo desde hace semanas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *