Gabriela Lizana pone al Estado en marcha: emergencia fitosanitaria y asistencia directa ante el avance de El Niño
Las lluvias intensas y la humedad récord ya golpean los viñedos y frutales mendocinos. La diputada Gabriela Lizana presentó un proyecto para declarar la emergencia en todas las explotaciones bajo riego, con entrega gratuita de fungicidas y asistencia directa a los pequeños productores. El debate expone un vacío legal que, hasta ahora, dejaba a los agricultores sin herramientas frente a las crisis sanitarias.
La provincia de Mendoza está en alerta. Las precipitaciones acumuladas en la última semana superaron los 50 milímetros en el Valle de Uco, con picos de 83,6 milímetros en Casas Viejas, y las autoridades prevén que la humedad continúe al menos hasta fin de mes. El fenómeno de El Niño, que este año llega con fuerza de “Súper Niño”, está generando un escenario de alta humedad y lluvias recurrentes que enciende las alarmas de un sector productivo que ya viene golpeado por la crisis económica.-1-3
El principal riesgo no es el agua en sí, sino lo que trae consigo: enfermedades criptogámicas, es decir, hongos que atacan los cultivos. El mildiu o peronóspora, el oídio, la botritis y la sarna en frutales son algunas de las amenazas que ya se están manifestando en viñedos y montes frutales. En los frutales de carozo —duraznos, cerezos y ciruelos— ya hay un 100% de fruto cuajado, lo que los hace especialmente vulnerables a la podredumbre morena y la bacteriosis. En los viñedos, la presencia de agua libre sobre el tejido vegetal genera las condiciones propicias para la proliferación de hongos, y las labores de prevención se ven dificultadas porque el suelo saturado impide el ingreso de maquinaria agrícola.-1-2-3
Un vacío legal que deja a los productores sin red
Frente a este escenario, la diputada provincial Gabriela Lizana (Frente Renovador) presentó un proyecto de ley para declarar la Emergencia Fitosanitaria y Productiva en todas las explotaciones agrícolas bajo riego de Mendoza. La iniciativa no es un gesto aislado: busca corregir una incoherencia histórica en la Ley Provincial Nº 9083, que establece el Sistema de Emergencia Agropecuaria. Aunque la norma menciona las contingencias biológicas entre los eventos que pueden dar lugar a asistencia, sus artículos operativos solo contemplaban beneficios para eventos climáticos tradicionales como heladas o granizo . Es decir, existía un vacío legal para las crisis sanitarias extraordinarias provocadas por hongos, y los productores quedaban fuera de cualquier tipo de contención estatal.-2-20
El proyecto de Lizana no solo subsana esa omisión, sino que también flexibiliza el requisito de “imprevisibilidad” para aquellos productores que demuestren haber actuado con la debida diligencia sanitaria. El objetivo es evitar que los avisos previos de un fenómeno meteorológico se utilicen como un argumento burocrático para negarles el acceso a la asistencia.-2
La asistencia: de la logística probada a los fondos para los más chicos
El corazón de la propuesta es la creación del Programa de Asistencia Fitosanitaria de Emergencia El Niño 2026-2027, que será ejecutado por el ISCAMEN (Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza). Para garantizar una llegada rápida, el proyecto prevé aprovechar la infraestructura, el padrón y los canales de distribución que ya funcionan en la lucha contra la Lobesia botrana (la polilla de la vid). Esa red ya tiene inscriptos a más de 8.000 productores y 11.000 propiedades, lo que representa aproximadamente 126.000 hectáreas productivas. Sobre esa base, se instrumentará la entrega gratuita de fungicidas de acción sistémica y curativa, complementada con servicios de pulverización mediante drones, aeronaves y equipos terrestres.-2-17
La asistencia, sin embargo, no se limita a los insumos. El programa contempla un sistema de alerta temprana agrometeorológica, capacitaciones en manejo de canopia y, un punto clave, la intervención directa del Estado en fincas abandonadas o semiabandonadas. Esas propiedades funcionan como focos de infección y reservorios de esporas para los campos vecinos, por lo que su abordaje es indispensable para contener la epidemia.-2
En un contexto de ajuste y recursos escasos, el proyecto establece un orden de prioridades claro para la asignación de los fondos públicos. En primer lugar, los pequeños productores con explotaciones de hasta 30 hectáreas y los agricultores familiares registrados. Luego, las zonas críticas según las alertas sanitarias, y finalmente la producción orgánica, para quienes se dispondrán insumos biológicos compatibles.-2
Para quienes sufran daños superiores al 50% de su producción, se prevén Aportes No Reembolsables (ANR) , líneas de crédito a tasa subsidiada a través del Fondo de Transformación y Crecimiento (FTyC), y alivios fiscales que incluyen la exención o diferimiento en el pago del Impuesto Inmobiliario y del canon de riego.-2
La película de fondo: economías regionales en jaque
El proyecto de Lizana llega en un momento crítico. La provincia ya declaró la emergencia local en el departamento de San Carlos, y los especialistas advierten que el impacto de El Niño dependerá de la frecuencia e intensidad de las lluvias. Pero el problema no es solo climático. Los referentes del sector remarcan que la capacidad de respuesta de los productores está condicionada por la falta de recursos, en un contexto de costos crecientes y precios que no acompañan.-1-2
La iniciativa busca, en definitiva, que el Estado no mire para otro lado cuando el clima se vuelve en contra. No se trata solo de salvar una cosecha: está en juego la supervivencia de miles de familias que dependen de la vitivinicultura y la fruticultura, dos de las economías regionales más emblemáticas de Mendoza. El debate por la emergencia fitosanitaria es, en el fondo, una discusión sobre qué rol debe tener el Estado frente a las crisis que golpean al trabajo y la producción.
