UNILA: La trinchera de la Patria Grande donde los estudiantes le declaran la guerra a la Doctrina Monroe
El frente “UNILA Sin Fronteras”, con fuerte presencia del peronismo argentino, disputa las elecciones universitarias en Brasil frente a la derecha injerencista. La defensa de la educación pública y la integración regional se cruzan en la Triple Frontera.
En la estratégica región de la Triple Frontera, la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA) se convirtió en el epicentro de una nueva batalla política. Desde este viernes 30 de octubre y hasta el 11 de noviembre, la casa de estudios fundada por Luiz Inácio Lula da Silva en 2010 celebra sus elecciones para renovar los representantes estudiantiles ante el Consejo Universitario (CONSUN), la Comisión Superior de Enseñanza (COSUEN), la Comisión Superior de Investigación (COSUP), la Comisión Superior de Extensión (COSUEX) y el Directorio Estudiantil Universitario (DELA).
El plebiscito no es un simple trámite académico: es un termómetro de la disputa política brasileña y continental. Por un lado, se presenta el frente “UNILA Sin Fronteras”, que reivindica la continuidad del proyecto originario de la universidad, alineado con las políticas de educación, cooperación y soberanía del presidente Lula. Por el otro, la oposición interna encabezada por los sectores de la derecha injerencista, que siguen operando en los espacios institucionales de la academia para intentar imponer un modelo de universidad ligado a la lógica de mercado, al alineamiento con Washington y a la destrucción de la integración regional.
El peronismo argentino dice presente
La composición de “UNILA Sin Fronteras” refleja la diversidad de la Patria Grande. En este frente, la delegación argentina juega un rol central. Con una marcada identidad militante basada en las banderas históricas de la justicia social, la soberanía política y la defensa irrestricta de la universidad pública, el colectivo argentino articula activamente en el plano internacional.
La lista está integrada por activistas identificados con la tradición peronista, la corriente del kirchnerismo “Cristina Libre” y la línea política conducida por el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Entre los candidatos destacan la catamarqueña María Lilia Macedo, el misionero Rodrigo Pintos, Anahí Zena, Valeria Giménez, la tucumana Luciana Bollea, la bonaerense Guadalupe Anaya, y el resto del colectivo de estudiantes argentinos que busca consolidar la integración de la juventud estudiantil en la región.
Una representación verdaderamente continental
El frente no se limita al eje Argentina-Brasil. La lista articula liderazgos de todo el continente, demostrando que la integración no es solo un discurso, sino una práctica cotidiana:
Brasil: Valeriana Mascaro, Leticia Oliveira Mendes, Thelma Christini Wackeski, Moisés Do Nacimiento Bonfim, Eduardo Procoppio, Alez Magalhães, Yara Cluxnei, Lena Dos Santos, Matheus Lima y Paulo Fontaine. Paraguay: Tatiana Martínez, Natalia Rojas, Camila López y Marcelo Giménez. Colombia: Shary Sánchez y Ángel Villalobos. Venezuela: Yoseline Cabrera. Chile: Ignacia Ramos y Fernanda Cárdenas. Costa Rica: Aaron Solís. Haití: La Fortuna Joseph.
La presencia de estudiantes haitianos, centroamericanos y de la región andina consolida un espacio que se asume como heredero directo de los procesos de emancipación popular.
“Las y los Lulas del presente”
Los estudiantes de “UNILA Sin Fronteras” no ocultan su ADN ideológico. Se definen como hijas e hijos de la integración latinoamericana y caribeña, y como una generación que rechaza tajantemente al fascismo y a la injerencia extranjera.
Su principal objetivo declarado es sepultar la Doctrina Monroe en el continente. Entienden que las aulas y el arraigo cultural son las verdaderas trincheras para defender los recursos naturales y la dignidad de cada región frente al avance de los modelos neoliberales y las derechas que responden a intereses foráneos.
“Nos plantamos con orgullo como las y los Lulas del presente”, afirman desde el colectivo, reivindicando la figura del presidente brasileño, a quien el sistema le negó todos sus derechos en la infancia y la juventud, y que hoy inspira a las nuevas mayorías a transformar la universidad en el motor de la soberanía popular.
La fiscalización y el procesamiento de los datos estarán a cargo de la Comisión Electoral Central de la universidad. Los resultados oficiales se conocerán tras el cierre de la votación, pero la batalla por el futuro de la UNILA —y por mantener a raya a la derecha injerencista en sus aulas— ya está en marcha.














