Tragedia en Ruta 3 y abandono vial: cuatro muertos en Santa Cruz y una red nacional al borde del colapso
EEl jueves 24 de julio, un colectivo de la empresa Andesmar fue embestido por un camión en la Ruta Nacional N° 3, a pocos kilómetros de Río Gallegos, provocando la muerte de tres pasajeros y del conductor del camión. El siniestro ocurrió en un tramo deteriorado y con escasa señalización, a solo 30 kilómetros de la terminal de ómnibus.
La empresa emitió un comunicado oficial confirmando los hechos y lamentando profundamente la tragedia:
“Acompañamos con respeto y dolor a sus familias y seres queridos en este difícil momento”, expresaron desde Andesmar S.A. También informaron que los pasajeros fueron asistidos integralmente y que los conductores del micro están fuera de peligro.
Aunque las causas se encuentran bajo investigación, informes preliminares indican que el camión habría embestido al bus, y no se descartan factores relacionados al mal estado del camino.
Rutas peligrosas: el Estado se retira y crece la tragedia
El accidente de Santa Cruz expone con crudeza el abandono estructural de la red nacional de rutas, intensificado desde la llegada de Javier Milei al poder. El desmantelamiento de Vialidad Nacional, formalizado con el Decreto 461/2025, dejó sin control ni mantenimiento a más de 40.000 km de rutas en todo el país.
El propio gobierno nacional reconoció en documentos internos que el 52,5% de las rutas están en mal o regular estado, y suspendió más de 2.800 obras públicas de reparación y conservación desde enero.
El trágico hecho en la Ruta 3 se suma a una creciente ola de accidentes en rutas nacionales sin mantenimiento, donde la falta de iluminación, banquinas, señalización y bacheo convierte los viajes en un riesgo diario para miles de personas.
La disolución de Vialidad y un país sin caminos seguros
El cierre de la Dirección Nacional de Vialidad implicó el despido de más de 5.000 trabajadores, la paralización total de obras en ejecución, y el traspaso de sus funciones a organismos improvisados sin experiencia ni capacidad técnica, como la Agencia de Control de Concesiones.
La CGT, ATE, y el sindicato STVyARA denunciaron que el cierre no solo atenta contra el federalismo, sino que pone en peligro la vida de millones de argentinos. “Se están creando rutas nacionales de la muerte”, denunció Graciela Aleñá, secretaria general del gremio vial.
Desde las provincias, el reclamo es urgente
Gobernadores como Weretilneck (Río Negro), Ziliotto (La Pampa) y Gildo Insfrán (Formosa) expresaron su alarma. La Pampa alertó que el 42% de sus rutas nacionales están al borde del colapso, y en Formosa el defensor del pueblo informó que “desde diciembre no se destina ni un peso” al mantenimiento vial.
Incluso en zonas de alta circulación turística o productiva, como la Ruta Nacional 3 en Santa Cruz —escenario del accidente de Andesmar—, las tareas de mantenimiento son esporádicas o directamente inexistentes.
La tragedia como síntoma de un país desarmado
Lo ocurrido en Santa Cruz no es un hecho aislado: es una consecuencia directa de políticas que desfinancian al Estado y desprotegen a quienes más lo necesitan. Cada kilómetro sin mantenimiento, cada equipo vial desmantelado, es una nueva amenaza latente para quienes viajan, trabajan o viven a la vera de las rutas argentinas.
La muerte de tres pasajeros y un trabajador camionero en la Ruta 3 nos duele, pero también nos obliga a exigir respuestas.
No puede haber libertad si el camino está roto.
No puede haber desarrollo si no hay por dónde circular.
No puede haber soberanía si el país está desconectado.
Con información del Comunicado Oficial de Andesmar (25/07/2025) y fuentes provinciales.
