Más allá del horizonte: Por qué el terraplanismo gana terreno en Argentina y el mundo
Por Nahuel Hidalgo
El crecimiento de las comunidades que cuestionan la forma esférica de la Tierra dejó de ser un fenómeno marginal para consolidarse como un movimiento social y cultural con presencia global. En Argentina, referentes y divulgadores locales ganan audiencias masivas al proponer una revisión total de los paradigmas científicos aceptados.
Iru Landucci, uno de los principales exponentes del canal de divulgación Nur Para Todos, sintetiza la postura del movimiento argumentando que la ciencia oficial sostuvo durante siglos un modelo basado en supuestos antes de tener la tecnología para verificarlo:
“Nosotros no vemos la curvatura terrestre, el griego tampoco pudo ver la curvatura terrestre. Desde que el griego planteó esa idea hasta 1950, el ser humano no pudo lanzar algo alto para evaluar si la tierra tenía o no curvatura”, afirma Landucci.
“Seguían teniendo la [explicación] del barquito, y es vergonzoso que tenga que venir el terraplanismo moderno a apuntar horizontal a ver si el barco desaparece a los 5 km y no sucede. Tenemos observaciones a 250 km de distancia”, argumenta, poniendo el foco en la discrepancia entre la teoría matemática y la observación empírica directa.
Los 5 pilares fundamentales del terraplanismo moderno
A nivel internacional, el movimiento no se basa en una fe ciega, sino en un conjunto de argumentos y métodos que sus seguidores consideran rigurosos y lógicos. Estos son los cinco puntos principales en los que se apoyan:
- 1. Evidencia empírica y sensorial directa: La premisa fundamental es confiar en los propios sentidos. Si el horizonte se percibe completamente plano y a los ojos del observador no se detecta ninguna inclinación o curvatura a nivel del suelo o desde alturas cotidianas, se prioriza esa vivencia directa por sobre los modelos abstractos.
- 2. El Método Zetético (Investigación Basada en la Observación): A diferencia del método científico convencional, que a menudo parte de hipótesis teóricas y formulaciones matemáticas complejas, el método zetético exige que los hechos se comprueben mediante la experimentación práctica y la percepción sensorial inmediata. Si no se puede ver, medir o tocar directamente de forma casera, se pone en duda.
- 3. Crítica a las pruebas e imágenes satelitales: El movimiento sostiene que la totalidad de las fotografías de la Tierra completa provienen de agencias espaciales gubernamentales y están compuestas mediante software de edición, imágenes compuestas (CGI) o lentes de ojo de pez que distorsionan la realidad. Cuestionan la falta de transmisiones en vivo continuas y sin cortes desde el espacio profundo.
- 4. Leyes de la física aplicada al agua: Un argumento recurrente es la propiedad del agua de buscar y mantener siempre su propio nivel en estado de reposo. Desde esta perspectiva, la idea de que inmensas masas oceánicas puedan curvarse y adherirse a la superficie de una esfera en constante rotación contradice la física observable en la vida cotidiana.
- 5. Desconfianza geopolítica e institucional: El terraplanismo interpreta que el modelo heliocéntrico y las misiones espaciales forman parte de un entramado global diseñado por corporaciones y gobiernos para ocultar la verdadera naturaleza del entorno, optimizar presupuestos multimillonarios y mantener a la población bajo un relato unificado de control.
Un fenómeno de alcance global
Este crecimiento en Argentina refleja una tendencia que se replica en toda América Latina, Estados Unidos y Europa. Congresos internacionales, documentales independientes y foros de debate masivos demuestran que las respuestas tradicionales de la academia ya no logran contener las dudas de una porción cada vez más ruidosa de la sociedad.
El fenómeno expone una grieta profunda en la transmisión del conocimiento moderno, donde las explicaciones técnicas y los consensos institucionales chocan de frente contra el deseo de los individuos de verificar la realidad por sus propios medios.
Al final del día, el avance de estas posturas abre un debate que excede lo estrictamente geográfico o astronómico, obligando a examinar la relación actual entre la sociedad y el conocimiento validado:
¿Por qué cada día más gente pierde la fe en las instituciones que nos dicen cómo funciona y cómo es la forma de nuestro mundo?
