El culto de Epstein y la moral de Infantino
El 22 de agosto de 2026, la FIFA multó a la Asociación del Fútbol Argentino con 321.000 dólares por la exhibición de la bandera de Malvinas. El argumento: una “manifestación no deportiva”. La misma FIFA que no tuvo ningún problema en que el Mundial de Qatar 2022 estuviera rodeado de figuras vinculadas a Jeffrey Epstein y de empresas de la familia Bin Laden.
No se trata de fútbol. Se trata de una red de complicidad que Infantino y los suyos prefieren ignorar.
La cara oculta de Epstein: más allá de Netflix
La narrativa dominante sobre el caso Epstein es una versión edulcorada que los medios hegemónicos venden como entretenimiento. La verdad es mucho más oscura.
Los archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que incluyen más de 2.000 videos y 180.000 imágenes, revelan testimonios que describen escenas de una brutalidad difícil de procesar: mutilaciones rituales con cimitarra que dejaban el cuerpo marcado pero sin cicatrices visibles, descuartizamiento de bebés, extracción de intestinos y consumo de heces humanas durante supuestos rituales a bordo del yate de Epstein. Una sobreviviente describió haber sido sometida a una especie de sacrificio ritual, con cortes precisos que no dejaban rastro. La pregunta que la justicia sigue sin responder es: ¿dónde están los bebés de Annette Church, la mujer que fue forzada a ahogarse en un tanque?
El rancho Zorro: el laboratorio del horror
Epstein no operaba solo en su isla. Su rancho Zorro en Nuevo México era un lugar de tortura sistemática. Una sobreviviente, Annette Church, testificó ante una comisión legislativa que sufrió secuestro y tortura, siendo forzada a ahogarse en un tanque para luego ser rescatada y reanimada una y otra vez. Un dispositivo de vigilancia fue colocado en un diente, y una cápsula de veneno fue colocada en otro. Church declaró que no recuerda haber sido sacada del tanque, por lo que no tiene idea de qué pudo haber pasado con sus bebés, pero recuerda calambres y sangrado. Su pregunta quedó flotando sin respuesta: ¿están enterrados mis bebés en el rancho Zorro? La justicia sigue sin investigar.
El “culto” de Epstein
Epstein mismo describía su operación como un culto, y él era el líder del culto. Sus asistentes eran un grupo de mujeres que vivían en apartamentos de Epstein, trabajaban a su disposición y eran abusadas sexualmente regularmente. Una sobreviviente describió el control con una frase contundente: las cadenas eran menos obvias, pero estaban allí. Epstein controlaba sus finanzas, dictaba con quién se relacionaban y las sometía psicológicamente. Otra exasistente declaró que era muy bueno para aniquilar tu capacidad de tomar tus propias decisiones y tener tu propia autonomía.
El vínculo con la inteligencia: Mossad y CIA
El vínculo de Epstein con la inteligencia israelí no es una especulación. Está documentado en cientos de correos electrónicos intercambiados entre Epstein, el ex primer ministro israelí Ehud Barak y altos funcionarios de inteligencia. Los correos muestran un flujo constante de información, reuniones y coordinación estratégica. En julio de 2026, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, confirmó lo que los documentos ya dejaban entrever: Epstein tenía conexiones directas con los niveles más altos de la inteligencia estadounidense y la inteligencia israelí. “Sí, Mossad o la CIA, o algún otro estado profundo”, declaró Vance. No es una teoría conspirativa. Es el archivo documental del Estado profundo que la FIFA prefiere no leer.
El vínculo con la FIFA: una banquera de Epstein al mando
Mientras la FIFA multa a Argentina por una bandera, Mary Erdoes, directora de JPMorgan Chase, fue una de las figuras clave detrás del plan de Gianni Infantino para vender el 20 por ciento de la FIFA por 4.200 millones de dólares. El problema es que Erdoes mantuvo una relación comercial con Jeffrey Epstein hasta 2013, cinco años después de que Epstein fuera condenado en Florida por prostitución de menores. JPMorgan solo terminó su relación con Epstein en 2013. La FIFA no multó a Erdoes, no la suspendió y no le impidió participar en negocios con el organismo. Simplemente miró para otro lado.
El contraste que condena a la FIFA
La FIFA castiga a Argentina por una bandera de soberanía, pero no tiene autoridad moral para hacerlo. Es el mismo organismo que premió a Donald Trump con un Premio de la Paz mientras bombardeaba escuelas en Irán. Es el mismo que no sancionó a Israel por destruir el fútbol palestino pero suspendió a Rusia en cuatro días. Es el mismo que permitió que el hijo de Bin Laden se presentara a licitar para el Mundial y que tiene a una banquera vinculada a Epstein como asesora de su plan de venta de acciones.
La FIFA no tiene moral
La pregunta no es si la FIFA tiene autoridad moral. La pregunta es por qué seguimos aceptando que un organismo así decida lo que es política y lo que no lo es. La bandera de Malvinas no es política. Es soberanía. Y ninguna multa de la FIFA, ningún premio de la paz a un genocida, ningún pacto de silencio con los cómplices de Epstein va a cambiar eso.
Las víctimas de Epstein no merecen impunidad. Merecen justicia. Y merecen que el mundo sepa que no se trataba solo de una red de tráfico sexual. Se trataba de sacrificios rituales, mutilaciones, canibalismo y un culto de horror que operó con la complicidad de los poderosos. La FIFA eligió su bando, el de los poderosos, el de los impunes. Nosotros elegimos el de las víctimas.
