El conversatorio que piensa América Latina desde la Triple Frontera
Hay una pregunta que debería calar hondo en cada rincón de Nuestramérica: ¿qué significa pensar América Latina desde uno de los territorios más diversos, complejos y estratégicos del continente? La respuesta no es académica. Es política. Y está en la Triple Frontera.
En 2010, el gobierno de Lula da Silva fundó la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA) en Foz do Iguaçu, en el corazón de la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay. No fue una decisión menor. Ubicar una universidad dedicada a la integración en ese punto exacto del mapa no fue una casualidad: fue una declaración de principios. Como dice su lema, es una “universidad sin fronteras”.
La UNILA es pública, gratuita y de carácter internacional. Su misión es contribuir a la integración latinoamericana mediante el conocimiento compartido y la cooperación solidaria. Y lo hace con una estructura que ya es en sí misma un acto de soberanía cultural: reserva el 50% de sus cupos para estudiantes de América Latina y el Caribe, sus actividades académicas son bilingües (portugués y español), y sus aulas reúnen a estudiantes de más de 30 países. No es una universidad cualquiera. Es el único espacio en el continente donde la integración latinoamericana no se estudia: se vive.
La ubicación de la UNILA no es decorativa. Foz do Iguaçu es un punto de encuentro y de conflicto, de intercambio y de desigualdad, de diversidad y de exclusión. Es el territorio donde tres países se tocan y donde las fronteras —esa invención colonial que nos dividió— se vuelven porosas. El conversatorio que se realizará el próximo 12 de septiembre en Ciudad del Este, en el marco de la Feria Internacional del Libro, no es un evento académico más. Es un acto de construcción de sentido. Porque pensar América Latina desde la Triple Frontera es pensar el continente desde su margen, desde su diversidad, desde su posibilidad de encuentro. La Triple Frontera no es un límite. Es un puente. Y la UNILA es el faro que ilumina ese puente.
Hoy, cuando el mundo se fragmenta, cuando los discursos de odio y las políticas de exclusión avanzan, cuando el Sur Global mira con desconfianza al Norte que lo saqueó, la UNILA y eventos como este conversatorio adquieren una dimensión estratégica. Porque la integración latinoamericana no es un eslogan. Es una necesidad geopolítica. Es la única forma de construir soberanía en un mundo que nos quiere divididos. Es la única forma de pensar el desarrollo sin tutelas. Es la única forma de soñar la Patria Grande que soñaron San Martín, Bolívar, Artigas, y todos los que entendieron que nuestra fuerza está en la unidad. No se trata de nostalgia. Se trata de futuro. Y el futuro se construye desde el conocimiento, desde el encuentro, desde la capacidad de pensar el continente como un proyecto común. Eso es lo que la UNILA hace todos los días. Eso es lo que este conversatorio viene a profundizar.
El conversatorio contará con la participación de la Dra. María Lilia Macedo y el Mgtr. Yordanis C. Urrutia, dos voces que aportarán perspectiva académica y experiencia de terreno sobre lo que significa construir integración desde la frontera. Pero el verdadero protagonista será el diálogo: estudiantes de diferentes nacionalidades compartirán cómo la convivencia intercultural y lingüística transforma la frontera en un territorio de encuentro, cooperación y construcción de identidad compartida. La pregunta de fondo es simple: ¿qué tipo de América Latina queremos construir? La respuesta no puede venir de los centros de poder del Norte. Tiene que venir de acá, de nuestros territorios, de nuestras fronteras, de nuestras universidades populares. Tiene que venir de espacios como la UNILA, donde la integración no es un discurso, es una práctica cotidiana.
El conversatorio del 12 de septiembre en Ciudad del Este no es un evento aislado. Es parte de un movimiento más amplio que busca pensar América Latina desde América Latina, sin tutelas, sin complejos, sin pedir permiso. En un contexto donde el gobierno argentino desmantela políticas de integración, donde la derecha regional avanza con discursos de odio y exclusión, donde el modelo de desarrollo extractivista sigue saqueando nuestros recursos, la UNILA y espacios como este conversatorio son una trinchera. Una trinchera de pensamiento crítico. Una trinchera de construcción de soberanía. Una trinchera de futuro. La Patria Grande no se construye con nostalgia. Se construye con acción. Se construye con encuentro. Se construye con educación popular, pública, gratuita y latinoamericana.
El sábado 12 de septiembre, en el Lago Shopping de Ciudad del Este, se va a estar sembrando una semilla. No la desperdiciemos.

