Jubilados de Francisco por la Patria y el Pueblo: la reunión que consolidó una agenda de lucha por una vejez digna
El predio Néstor Kirchner de Florencio Varela fue escenario de una nueva jornada de trabajo del Sindicato de Jubilados “Jubilados de Francisco por la Patria y el Pueblo”. La reunión, que contó con la participación de militantes con más de cuarenta años de trayectoria, abordó una agenda que combina demandas urgentes, definiciones políticas y una apuesta estratégica a la organización del sector.
El predio Néstor Kirchner de Florencio Varela fue escenario de una nueva jornada de trabajo del Sindicato de Jubilados “Jubilados de Francisco por la Patria y el Pueblo”. La reunión, que contó con la participación de militantes con más de cuarenta años de trayectoria, abordó una agenda que combina demandas urgentes, definiciones políticas y una apuesta estratégica a la organización del sector. Pero también sirvió para ratificar un dato que marca la dimensión del proyecto: el sindicato ya está presente en 14 provincias y se está pensando la conformación de una organización nacional. “Con mucho sacrificio y con mucho esmero, se está construyendo lento pero seguro”, sintetizaron los organizadores.
La organización se propone como un sindicato, no como un centro de jubilados. La diferencia no es menor: un sindicato implica representación colectiva, capacidad de negociación y herramienta de lucha. La necesidad de crear un sindicato de jubilados fue uno de los puntos centrales de la reunión, una deuda histórica del movimiento obrero argentino que nunca logró consolidar una estructura gremial propia para el sector pasivo.
Entre los ejes que se discutieron, el primero que destacó con fuerza fue la consigna “Cristina libre, Cristina inocente”. Pero no se limita a la libertad de la expresidenta. Se extiende a todos los presos y los presos políticos. La posición es clara: no se negocia la libertad de Cristina como bandera humanitaria y política. En un contexto donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria en el marco de una causa que sus defensores califican como lawfare, el sector la asume como una causa propia.
El segundo gran tema fue el valor real de las jubilaciones y el veto a la ley de movilidad. El ajuste sobre los haberes es el tema más urgente. La ley de movilidad jubilatoria sancionada por el Congreso establecía que el haber mínimo no podía ser menor al valor de una canasta básica de adulto mayor y disponía un pago extra del 8% para alcanzar la inflación de enero. El presidente Javier Milei la vetó por completo. Lo cual obliga a los jubilados y pensionados a plantearse un plan de lucha que sea superador al de los miercoles en Congreso.
La crisis económica argentina atraviesa todas las discusiones. No es un dato abstracto: se mide en medicamentos que no llegan, en prestaciones de PAMI que se caen y en comidas que se saltean. En ese marco, la crisis de PAMI es uno de los temas más urgentes. El organismo acumula cuatro meses de deudas con más de 10.000 farmacias de todo el país, lo que pone en riesgo la continuidad del servicio de medicamentos para los afiliados. Además, se reclamó la implementación de alimentos de emergencia para jubilados y pensionados.
La unidad del peronismo fue otro de los ejes centrales. La discusión es cómo construir una salida política desde el peronismo que sea alternativa a este gobierno. “La construcción de una salida política desde el peronismo para crear alguna alternativa al gobierno, a este proceso político. Creo que eso habría que sumar”, se planteó en el encuentro.
La agenda productiva también tuvo su espacio. Se habló de recuperar y ampliar las vías ferroviarias en todo el país, del Canal Magdalena, de los puertos de Punta Indio y Mar del Plata. La consigna es “producir y transportar”, con la infraestructura como eje del desarrollo. También se mencionó la recuperación de Chapalmadal, una localidad bonaerense que se planteó como símbolo de la reconstrucción territorial. Y se propuso la creación de un Servicio Militar Patriótico, que apunta a recuperar la relación entre los jóvenes y la defensa nacional, en un contexto de soberanía y Malvinas.
El punto quizás el más ambicioso, es blindar por ley al sector para siempre. La idea es sacar a los jubilados de la disputa política y garantizar sus derechos por ley, para que ningún gobierno pueda tocarlos.
Uno de los ejes que atravesó la reunión fue la dimensión humana de la militancia. “Hay que resaltar la cuestión humana, los proyectos de vida. Todos somos militantes desde hace más de 40 años”, se escuchó en el encuentro. La apelación a lo humano, a los proyectos de vida compartidos y a la militancia como forma de estar en el mundo atravesó todas las intervenciones.
La reunión no terminó en demandas. Terminó en estrategia. La construcción de una salida política desde el peronismo para crear una alternativa a este gobierno y a este proceso político fue la conclusión que resonó en el predio Néstor Kirchner. El sector de jubilados no solo pide. También propone. Y su propuesta es organizarse, unirse y construir poder.
El Sindicato de Jubilados “Jubilados de Francisco por la Patria y el Pueblo” sigue construyendo su camino con una agenda clara, una identidad definida y una convicción: la de que los jubilados no son un sector pasivo de la sociedad, sino un actor político con capacidad de lucha y de propuesta.
