Lanús: denuncian a Diego Kravetz por presunta injerencia en una marcha y crece la polémica por el uso de inteligencia estatal
La reciente marcha por inseguridad realizada frente al municipio derivó en una fuerte controversia política luego de que el intendente, Julián Álvarez, acusara al ex jefe comunal y actual funcionario de inteligencia, Diego Kravetz, de haber promovido y monitoreado la movilización.
Según sostuvo el gobierno local, la protesta —presentada como autoconvocada— habría contado con coordinación desde el entorno del ex intendente. La acusación se apoya en presuntos intercambios de mensajes en los que organizadores reportaban en tiempo real el desarrollo de la marcha, incluyendo envío de imágenes y evaluaciones sobre la concurrencia.
Indicios y controversia
De acuerdo con fuentes municipales, los elementos señalados incluyen contactos directos entre referentes de la convocatoria y Kravetz, así como respuestas que darían cuenta de un seguimiento de la protesta. Hasta el momento, sin embargo, no se ha informado de una presentación judicial que formalice estas denuncias. La polémica adquiere especial sensibilidad debido a que Kravetz se desempeña actualmente como subdirector de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), lo que abre interrogantes sobre el posible uso de estructuras o vínculos asociados al sistema de inteligencia en un contexto de disputa política local.
Hipótesis en discusión
En ese marco, desde el oficialismo local se desliza la hipótesis de que podría haber existido algún grado de articulación que exceda la actividad política tradicional. No obstante, esa posibilidad no cuenta por ahora con el respaldo judicial ni con evidencia concluyente de una intervención institucional por parte del organismo de inteligencia.
Especialistas consultados señalan que la eventual utilización de recursos o redes vinculadas a la inteligencia estatal para influir en movilizaciones políticas constituiría un hecho de gravedad institucional, aunque remarcan que los elementos conocidos hasta el momento se inscriben en el plano de indicios y versiones.
Rechazo de la oposición
Desde el entorno de Kravetz rechazaron las acusaciones y las calificaron como “infundadas”. Aseguraron que la movilización fue impulsada por vecinos preocupados por la inseguridad y consideraron que los cuestionamientos del municipio buscan desviar la atención de la situación delictiva en el distrito.
Un conflicto en escalada
El episodio se enmarca en una creciente tensión política en Lanús, donde la seguridad se consolidó como eje central de confrontación entre el oficialismo y la oposición. En ese contexto, la figura de Kravetz —con pasado en la gestión local y presente en el ámbito de inteligencia— quedó en el centro de la escena.
Por el momento, la controversia se mantiene en el plano político y mediático. No obstante, el caso podría escalar en caso de que se formalicen denuncias o surjan nuevas evidencias que permitan esclarecer el alcance de los hechos denunciados.
