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Manzambi entra desde el banco y desata la fiesta suiza ante una Bosnia que resistió hasta el final

LOS ÁNGELES – El SoFi Stadium, con sus 70 mil almas vibrando bajo el techo del gigante de Inglewood, fue testigo de una noche que cambió el rumbo del Grupo B. Suiza, que venía de un empate agónico ante Qatar, necesitaba una victoria para enderezar su camino en el Mundial. Y la consiguió, pero no sin sufrir. Bosnia y Herzegovina, que había empatado con Canadá en su debut, plantó batalla durante más de una hora y tuvo a su arquero Nikola Vasilj como figura absoluta. Hasta que, desde el banco, apareció un pibe de 20 años llamado Johan Manzambi para cambiar la historia. El 4 a 1 final no refleja el calvario que vivieron los helvéticos durante gran parte del encuentro. Pero sí refleja la profundidad de un equipo que, cuando se le complica, tiene recursos para resolver.

El muro bosnio y la resistencia de Vasilj

El partido arrancó con un ritmo cauteloso. Suiza, fiel al estilo de Murat Yakin, se adueñó de la posesión desde el primer minuto. Pero Bosnia, dirigida por Sergej Barbarez, no se achicó. Los balcánicos se replegaron con orden, apostaron a las transiciones rápidas y convirtieron el mediocampo en un campo minado. El primer aviso llegó a los 9 minutos, cuando Granit Xhaka filtró un pase perfecto para Dan Ndoye, que se internó en el área y sacó un remate que pasó rozando el poste. Fue el único destello de una primera mitad que terminó 0 a 0 con un dato elocuente: apenas un remate al arco por equipo.

En el segundo tiempo, Suiza aumentó la presión. Y ahí apareció la figura de Nikola Vasilj. El arquero bosnio se convirtió en un muro. Primero, bloqueó una espectacular chilena de Ndoye con una volada monumental. Después, contuvo un remate a quemarropa de Breel Embolo. Vasilj, con sus intervenciones, mantenía a Bosnia con vida y el partido parecía encaminarse hacia un empate que hubiera sido un baldazo de agua fría para los suizos.

El pibe que cambió la historia

Cuando el partido se empantanaba, Yakin movió el banco. A los 72 minutos, metió a tres jugadores: Johan Manzambi, Djibril Sow y Rubén Vargas. Y apenas 120 segundos después, el partido cambió por completo. Xhaka levantó la cabeza y encontró a Manzambi en la medialuna. El joven de 20 años, que había entrado con la misión de desequilibrar, se acomodó el balón y soltó un zurdazo violento que se clavó en el ángulo izquierdo de Vasilj. Era el 1 a 0 y el SoFi Stadium, que hasta entonces había estado expectante, explotó en una celebración que se sintió en cada rincón de Los Ángeles.

El gol fue un baldazo de agua fría para Bosnia, que había resistido estoicamente durante más de 70 minutos. Pero los balcánicos no se rindieron. A los 84 minutos, un centro desde la izquierda encontró a Ermedin Demirovic en el área, y el delantero conectó un cabezazo que se estrelló en el palo. El rebote le quedó a Benjamin Tahirovic, que fusiló a Yann Sommer para poner el 1 a 1. Parecía que Bosnia lograba el milagro.

La ráfaga final que sentenció el partido

Pero Suiza tenía otros planes. A los 88 minutos, Rubén Vargas recibió un pase en la banda derecha, encaró hacia el área y, en lugar de centrar, sacó un disparo cruzado que se metió junto al palo. Era el 2 a 1 y el estadio volvió a rugir. Bosnia, que había luchado hasta el final, ya no tenía resto físico.

En el tiempo de descuento, Suiza liquidó el pleito. A los 90+3, Djibril Sow aprovechó un error defensivo para poner el 3 a 1. Y a los 90+6, Remo Freuler, con un remate desde fuera del área, cerró el 4 a 1 definitivo. Fue una ráfaga de tres goles en ocho minutos que sepultó las esperanzas bosnias.

Las perlitas de la noche

Johan Manzambi, con 20 años y 5 días, se convirtió en el goleador más joven de Suiza en la historia de los Mundiales. El delantero del Basilea, que había entrado en el minuto 72, tardó apenas 60 segundos en marcar su primer gol en la máxima cita. Una noche soñada que quedará grabada para siempre.

Nikola Vasilj, el arquero bosnio, fue la figura del partido a pesar de los cuatro goles. Realizó ocho atajadas, varias de ellas de antología, y mantuvo a su equipo en el partido durante 70 minutos. Su actuación fue tan descomunal que la prensa bosnia lo eligió como el mejor jugador del partido, a pesar de la derrota.

Granit Xhaka, el capitán suizo, fue el cerebro del equipo. Con una asistencia y un despliegue físico impresionante, demostró por qué es el líder indiscutible del mediocampo helvético. Su pase a Manzambi fue una obra de arte.

El partido tuvo un dato curioso: los cuatro goles de Suiza llegaron en los últimos 20 minutos del partido, una muestra de la profundidad de banco y la capacidad de reacción del equipo de Yakin.

Lo que viene para ambos en el Grupo B

Con esta victoria, Suiza suma cuatro puntos y se coloca como líder del Grupo B. Bosnia, con un punto, deberá recomponerse rápido si no quiere quedar relegada.

Suiza 🇨🇭: Enfrentará a Canadá el próximo miércoles 24 de junio en el SoFi Stadium. Un triunfo los dejaría con un pie en los octavos de final.

Bosnia 🇧🇦: Se medirá ante Qatar el mismo miércoles en el Levi’s Stadium de Santa Clara. Los balcánicos, que demostraron que pueden competir, están obligados a sumar para mantener vivas sus esperanzas.


Ficha del partido

Resultado: Suiza 4 – Bosnia y Herzegovina 1

Goles: Johan Manzambi (74′), Rubén Vargas (88′), Djibril Sow (90+3′), Remo Freuler (90+6′) para Suiza; Benjamin Tahirovic (84′) para Bosnia

Amonestados: Sin confirmar

Expulsados: No hubo

Árbitro: Sin confirmar

Estadio: SoFi Stadium, Inglewood, Los Ángeles, California

Asistencia: 70.240 espectadores

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