Messi más GOAT que nunca, dos goles contra Austria y Argentina ya está en los dieciseisavos
DALLAS – El AT&T Stadium, con más de 80 mil almas teñidas de celeste y blanco, fue testigo de una noche que quedará grabada en la historia del fútbol. Argentina, la vigente campeona del mundo, no necesitó de un partido brillante para doblegar a Austria. Le bastó con tener a Lionel Messi. El capitán, que había comenzado la noche fallando un penal, se redimió con un doblete que no solo le dio el triunfo a la Scaloneta por 2 a 0, sino que lo consagró como el máximo goleador en la historia de los Mundiales con 18 tantos.
Con este resultado, Argentina suma seis puntos en el Grupo J y aseguró su clasificación a los dieciseisavos de final con una fecha de anticipación. Del otro lado, Austria quedó con tres unidades y deberá definir su futuro en la última fecha ante Argelia.
El penal que pudo haber cambiado la historia
El partido comenzó con la mejor noticia posible para los argentinos. Apenas a los 9 minutos, una gran jugada colectiva terminó con Lautaro Martínez derribado dentro del área por la defensa austríaca. El árbitro egipcio Amin Mohamed Omar, tras ser llamado por el VAR, no dudó: penal.
Todo el estadio se preparaba para ver a Messi batir el récord de Miroslav Klose. Pero el fútbol, caprichoso como siempre, le tenía preparada una sorpresa. El ’10’ esperó hasta el último momento, pero el arquero Alexander Schlager no se movió y el zurdazo del rosarino se fue desviado. El fallo fue un baldazo de agua fría que, lejos de desmoronar a la Selección, encendió el espíritu de un equipo que sabe que el fútbol se construye en los detalles.
La revancha del más grande
Lejos de afectarse, Messi siguió pidiendo la pelota. Y el premio llegó antes del descanso. A los 38 minutos, una jugada colectiva por la izquierda terminó con Facundo Medina metiéndose al área y dando un pase atrás para que el capitán, con una definición precisa, abriera el marcador. Fue el gol número 17 de su carrera mundialista, el que le permitió dejar atrás a Klose y quedarse en soledad con el récord absoluto.
El estadio estalló en una ovación que se sintió en cada rincón de Dallas. Messi, que había fallado el penal, se había redimido de la manera más brillante. La Albiceleste se fue al descanso con la ventaja y el control de un partido que, hasta entonces, había tenido momentos de incertidumbre.
El broche de oro en el tiempo de descuento
En el complemento, Argentina administró el resultado con la paciencia de un equipo que sabe ganar. Austria intentó reaccionar, pero se topó con una defensa sólida y un Emiliano Martínez que, aunque no tuvo demasiado trabajo, mostró su seguridad bajo los tres palos.
Cuando el partido expiraba, en el minuto 90+5, llegó el broche de oro. Una acción ofensiva iniciada por el propio Messi continuó con un disparo de Julián Álvarez que el arquero Schlager no pudo retener. El rebote le quedó al capitán argentino, que no perdonó y sentenció el 2 a 0 definitivo.
Con ese tanto, Messi llegó a los 18 goles en Mundiales, ampliando la distancia respecto a cualquier otro jugador en la historia del torneo. Incluso tuvo una última oportunidad para el hat-trick, pero su tiro libre se fue apenas desviado.
La fecha que une a dos genios
El 22 de junio no es un día cualquiera para el fútbol argentino. Se cumplen exactamente 40 años de aquel 22 de junio de 1986, cuando Diego Armando Maradona escribió dos de las páginas más gloriosas de la historia del fútbol en el Estadio Azteca de México.
Ese día, ante Inglaterra, en los cuartos de final del Mundial, Maradona primero marcó el “Gol de la Mano de Dios” , un tanto que quedó envuelto en la polémica eterna. Y apenas cuatro minutos después, en una jugada que comenzó desde su propia mitad, el Diez se fue de cinco ingleses —Hoddle, Reid, Butcher, Fenwick y el arquero Shilton— para firmar el “Gol del Siglo” , considerado por muchos como el mejor gol de la historia de los Mundiales.
Cuatro décadas después, en la misma fecha, otro 10 argentino, Lionel Messi, escribió su propia leyenda. No con la polémica ni con una gambeta monumental, sino con una cuota de grandeza que solo los elegidos tienen: falló un penal, se rehízo, marcó dos goles y se convirtió en el máximo artillero de la historia de los Mundiales. El fútbol, a veces, tiene estas casualidades que parecen destino.
Las perlitas de la noche
El récord absoluto: Con sus dos goles, Messi se convirtió en el máximo goleador en la historia de los Mundiales con 18 tantos, superando los 16 de Miroslav Klose. Además, llegó a los cinco goles en este Mundial, consolidándose como el artillero del torneo.
La fecha histórica: El 22 de junio no es un día cualquiera para el fútbol argentino. A 40 años exactos del gol de la Mano de Dios y el Gol del Siglo de Diego Maradona a los ingleses en México 1986, Messi le puso otra capa de gloria a la misma fecha.
El segundo triunfo consecutivo: Argentina sumó su segunda victoria en el Grupo J, después del 3-0 ante Argelia en el debut. Con seis puntos, la Scaloneta ya está en los dieciseisavos de final.
El dato de Scaloni: Esta fue la victoria número 70 de Lionel Scaloni al frente de la selección argentina.
El árbitro: El egipcio Amin Mohamed Omar fue el encargado de impartir justicia en un partido que tuvo como momento más polémico el penal que Messi falló.
Lo que viene para ambos en el Grupo J
Con esta victoria, Argentina lidera el Grupo J con seis puntos y ya está clasificada. Austria, con tres, deberá definir su futuro en la última fecha.
Argentina 🇦🇷: Enfrentará a Jordania el próximo sábado 27 de junio a las 23:00 (hora argentina) en el AT&T Stadium de Dallas. La Scaloneta buscará el pleno de victorias para asegurar el primer puesto.
Austria 🇦🇹: Se medirá ante Argelia el mismo sábado en el Levi’s Stadium de San Francisco. Los austríacos, que necesitan sumar para no quedar eliminados, están obligados a conseguir un resultado positivo.
Ficha del partido
Resultado: Argentina 2 – Austria 0
Goles: Lionel Messi (38′ y 90+5′)
Penal fallado: Lionel Messi (9′)
Amonestados: Sin confirmar
Expulsados: No hubo
Árbitro: Amin Mohamed Omar (Egipto)
Estadio: AT&T Stadium (Dallas Stadium), Arlington, Texas
Asistencia: 80.000 espectadores (aproximado)
