Estudiantes de UNILA convocaron una asamblea histórica en Foz do Iguaçu: “Somos hijas e hijos de la integración latinoamericana”
El colectivo de argentinos en la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA) participó de la organización de una Asamblea Estudiantil que reunió a dos mil estudiantes de Brasil y de toda América Latina y el Caribe. La argentina María Lilia Macedo destacó el rol de Lula da Silva como el único presidente que abrió las puertas de Brasil a los jóvenes de la región.
La ciudad de Foz do Iguaçu, en el corazón de la Triple Frontera, fue escenario de una jornada que trasciende lo académico. El colectivo de argentinos en la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA), en representación de María Lilia Macedo y Rodrigo Emanuel Pintos, estuvo en la organización de una Asamblea Estudiantil que convocó a escuelas secundarias y universidades públicas y privadas de la ciudad brasileña.
La convocatoria reunió a dos mil estudiantes de Brasil, pero también a jóvenes provenientes de los distintos países de América Latina y el Caribe que estudian en la UNILA, la universidad pública y gratuita creada en 2010 por el gobierno de Lula da Silva con la misión explícita de contribuir a la integración regional mediante el conocimiento compartido.
“Soy hija de la integración que el metalúrgico soñó y concretó”
Durante la asamblea, la argentina María Lilia Macedo tomó la palabra y dejó una definición que resume el espíritu del encuentro. Recordó que el movimiento estudiantil y el continente tienen que tener presente que el único presidente y líder que abrió las puertas de Brasil para los jóvenes de América Latina y el Caribe fue Luis Ignacio Lula da Silva.
“Somos el fruto de la educación pública y gratuita internacional. Soy hija de la integración latinoamericana y caribeña que el metalúrgico y sindicalista soñó y concretó”, expresó Macedo, en referencia directa a la creación de la UNILA y a la apuesta por una universidad que no se limita a las fronteras nacionales.
La UNILA reserva el 50% de sus cupos para estudiantes de América Latina y el Caribe, dicta sus actividades académicas en portugués y español, y reúne en sus aulas a jóvenes de más de treinta países. No es una universidad convencional: es el único espacio del continente donde la integración no se estudia como un concepto abstracto, sino que se practica todos los días en la convivencia entre estudiantes de distintas nacionalidades.

Una asamblea que mira al continente
La Asamblea Estudiantil de Foz do Iguaçu no se limitó a las demandas locales. La presencia de estudiantes de toda la región le dio un carácter continental a un encuentro que apunta a construir una agenda común para el movimiento estudiantil latinoamericano y caribeño.
En un contexto donde los discursos de odio y las políticas de exclusión avanzan en varios países de la región, la asamblea reafirmó la necesidad de defender la educación pública, gratuita y latinoamericana como una herramienta de soberanía y de construcción de futuro. La UNILA, fundada con esa convicción, sigue siendo el faro que ilumina ese camino.
La jornada dejó una certeza entre los presentes: mientras existan espacios como la UNILA, donde la integración no es un eslogan sino una práctica cotidiana, la Patria Grande sigue siendo posible. Y los estudiantes que hoy se forman en sus aulas son la prueba viviente de que el sueño de Lula sigue caminando.
