Internacional

Cuba sufre apagones masivos en medio de una crisis agravada por el bloqueo

Cuba atraviesa una de las peores crisis energéticas de su historia reciente, con apagones de gran magnitud que afectan la vida cotidiana y la economía de la isla. Las principales ciudades del país enfrentan cortes diarios de varias horas, lo que ha llevado al Gobierno a decretar la suspensión de actividades laborales y docentes “no imprescindibles” en un intento de reducir el consumo de electricidad.

En La Habana, donde residen más de dos millones de personas, los cortes suelen extenderse por seis horas diarias, mientras que en otras provincias el suministro eléctrico apenas alcanza cuatro horas por jornada. La crisis se ha agudizado debido a averías en bloques de generación de dos termoeléctricas, lo que ha obligado a modificar la ya de por sí inestable planificación de la energía en el país.

Actualmente, Cuba cuenta con ocho termoeléctricas que operan con 20 bloques de generación, de los cuales solo 16 están en funcionamiento, muchos de ellos con más de tres décadas de explotación sin recibir inversiones significativas en mantenimiento. A esto se suman cinco centrales flotantes arrendadas a Turquía para intentar paliar la situación.

La crisis energética no es solo consecuencia de la antigüedad de las infraestructuras, sino también de la escasez de combustibles debido a la falta de divisas para importarlos. Cuba consume anualmente cerca de ocho millones de toneladas de combustibles, pero solo produce tres millones, lo que la hace altamente dependiente de las importaciones.

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas agrava aún más esta situación, limitando el acceso a combustibles y repuestos para sus plantas de generación eléctrica, así como la posibilidad de obtener financiamiento en los mercados internacionales.

El impacto de los apagones se refleja directamente en la economía nacional, que se contrajo un 1,9% en 2023. A finales de 2024, las autoridades reconocieron que el crecimiento económico sería nulo, un panorama que refuerza la gravedad del momento que enfrenta la isla.

Con una infraestructura energética colapsada, limitaciones para importar combustibles y un bloqueo que dificulta cualquier solución estructural, Cuba enfrenta un desafío mayúsculo para sostener su economía y la calidad de vida de su población en el corto y mediano plazo.

Vía NA

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