Suiza despierta a tiempo, rompe una maldición de 88 años y deja a Argelia sin Mundial
VANCOUVER – El BC Place, con 52 mil almas bajo el techo del gigante canadiense, fue testigo de una noche de autoridad y desquite para Suiza. Los helvéticos, que llegaban a los dieciseisavos de final con la presión de romper una racha de 88 años sin ganar un partido de eliminatoria mundialista, no solo cumplieron, sino que se impusieron con solvencia. Los goles tempraneros de Breel Embolo y Dan Ndoye, uno en cada tiempo, le dieron el triunfo por 2 a 0 sobre una Argelia que empezó mandona, pero que se diluyó como un espejismo tras el primer golpe.
El resultado, que confirmó el cuarto pase consecutivo de Suiza a los octavos de final, dejó en el camino a una Argelia que llegó con la ilusión de repetir la hazaña de 2014, cuando llegó a los octavos de final por primera vez en su historia, pero que se encontró con un rival que supo esperar su momento y golpear con precisión de relojero.
El espejismo argelino y el golpe de Embolo
El partido arrancó con un Argelia decidida a no especular. Los Zorros del Desierto, dirigidos por Vladimir Petkovic, salieron a presionar alto y complicaron a una Suiza que parecía bailar al ritmo africano. La primera gran oportunidad para los argelinos llegó a los 10 minutos, cuando Houssem Aouar bajó un balón en el área para Ibrahim Maza, pero el delantero, solo frente al arco, la mandó por un costado. Fue el aviso de lo que se venía.
Pero Suiza, fiel a su estilo de equipo práctico y vertical, no se desesperó. Y cuando menos lo esperaba Argelia, llegó el golpe. En el minuto 10, Johan Manzambi tomó la pelota, desbordó por la izquierda con un cambio de ritmo eléctrico y puso un pase preciso al corazón del área. Breel Embolo, pese a perder el equilibrio en el momento del remate, logró empujar la pelota a boca de jarro para batir al arquero Luca Zidane. Era el 1 a 0 y el primer gol del camerunés en el torneo.
El gol fue un baldazo de agua fría para los argelinos, que vieron cómo su plan de dominar el partido se esfumaba en una jugada. Suiza, con la ventaja asegurada, se sintió más cómoda y empezó a desplegar su mejor fútbol. Rubén Vargas y Dan Ndoye, los extremos helvéticos, se convirtieron en una pesadilla constante para la defensa argelina.
El gol de vestidor de Ndoye y la sentencia definitiva
En el segundo tiempo, Argelia salió con la intención de recuperar el ímpetu del arranque, pero la realidad fue todo lo contrario. La defensa argelina fue un flan apenas salió de los vestuarios, y Suiza lo aprovechó al máximo. Apenas a los 50 segundos de la reanudación, Dan Ndoye tomó un rechace de la zaga argelina en la frontal del área y, con un potente derechazo que se coló pegado a la base del poste izquierdo, puso el 2 a 0.
El golpe fue letal para el espíritu argelino. Argelia, que mantenía una posesión del 55,5% frente al 44,5% de Suiza, no logró traducir ese dominio en ocasiones claras. Los helvéticos, con el control absoluto del partido, empezaron a tener llegadas cada vez más fáciles. Fabian Rieder, que había ingresado desde el banco, tuvo dos ocasiones clarísimas para sentenciar la goleada, pero en la primera su disparo fue salvado sobre la línea por Rafik Belghali y en la segunda, con el arco a su merced, impactó mal y mandó el balón directo a las manos de Zidane.
Las perlitas de la noche
Con este triunfo, Suiza rompió una sequía histórica de 88 años sin ganar un partido de eliminatoria en los Mundiales. La última vez que los helvéticos habían superado una fase de eliminación directa había sido en 1938. Además, la Nati alcanzó los octavos de final por cuarta vez consecutiva.
Breel Embolo, autor del primer gol, convirtió su segundo tanto en el torneo y se consolidó como uno de los jugadores más determinantes de Suiza. Dan Ndoye, por su parte, firmó un golazo que liquidó el partido y que quedará grabado en la memoria de los aficionados suizos.
El partido tuvo un dato curioso: el arquero argelino, Luca Zidane, hijo de la leyenda del Real Madrid, recibió los dos goles y fue víctima de un caño en el primer tanto.
El BC Place, con capacidad para más de 54 mil espectadores, lució un lleno casi total, con la diáspora suiza y argelina en Vancouver copando el recinto. El arbitraje del argentino Yael Falcón Pérez fue correcto, aunque mostró amarillas a los argelinos Farès Chaïbi (35′) y Hicham Boudaoui (71′).
Lo que viene para Suiza en los octavos
Con este resultado, Suiza avanzó a los octavos de final del Mundial 2026. Los helvéticos, que marchan invictos en el torneo, esperan al ganador del duelo entre Colombia y Ghana, que se jugó más tarde. El partido de octavos se disputará el próximo martes 7 de julio nuevamente en el BC Place de Vancouver.
Ficha del partido
Resultado: Suiza 2 – Argelia 0
Goles: Breel Embolo (10′) y Dan Ndoye (46′) para Suiza
Amonestados: Farès Chaïbi (35′) y Hicham Boudaoui (71′) en Argelia
Expulsados: No hubo
Figura del partido: Breel Embolo (Suiza) – Gol del triunfo y liderazgo ofensivo
Árbitro: Yael Falcón Pérez (Argentina)
Estadio: BC Place (Vancouver Stadium), Vancouver, Canadá
Asistencia: 52.000 espectadores (aproximado)
